En una reacción a la defensiva ante las fuertes acusaciones en su contra que se han hecho desde los Estados Unidos, el presidente de Honduras Juan Hernández compareció la mañana de este miércoles ante el Congreso Nacional de su país, asegurando que no es narcotraficante sino combatiente de este flagelo.

Hernández compareció ante el Congreso dominado por el Partido Nacional y además de proferir su defensa centró su discurso contra el cártel de Los Cachiros, cuyos integrantes (familia Rivera Maradiaga) se entregaron a la justicia estadounidense en enero de 2015 en aplicación del acuerdo de extradición firmado entre Honduras y la nación del norte para sancionar judicialmente a los capos de la droga.

Lea además: Presidente de Honduras sería investigado bajo la Ley Kingpin

Con un traje azul oscuro, corbata azul eléctrico y con una aparente calma física y en su personalidad, Hernández dijo que si fuera realmente narcotraficante no hubiera creado la Policía Militar del Orden Público, ni hubiera depurado la policía, ni tampoco hubiera permitido el acuerdo de extradición con los Estados Unidos.

“Nadie vinculado al narcotráfico o intimidado por los narcos, jamás lucharía por establecer la extradición, y lo hice y los narcos me vieron hacerlo”, expresó.

El gobernante hondureño compareció ante la junta directiva del Congreso Nacional, jefes de bancadas y los secretarios de Estado en las ramas de Defensa y Seguridad, supuestamente para brindar un informe de su lucha contra el narcotráfico y lo hizo luego que en las últimas horas se conociera que un grupo de senadores demócratas ha introducido ante el senado de los Estados Unidos una ley especial para sancionarlo severamente por su participación directa en el narcotráfico, corrupción y violaciones de derechos humanos.

El proyecto de ley introducida por los senadores Jeff Merkley, Bernie Sanders, Patrick Leahy, Ed Markey, Elizabeth Warren, Dick Durbin, Sheldon Whitehouse y Chris Van Hollen, busca, entre otras cosas, que Hernández sea sancionado bajo la Ley Kingpin para determinar si es un narcotraficante designado, un estatus criminal otorgado a jefes de la droga como Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El discurso de Hernández en contra de Los Cachiros no es nada nuevo, pues siempre que hay acusaciones en su contra polemiza su supuesta lucha contra el narcotráfico con ataques a este cártel, hecho que líderes de opinión atribuyen a riñas por el territorio con el grupo criminal que dirigía su hermano, Juan Antonio “Tony” Hernández, en el occidente de Honduras.

También dijo que su mandato finaliza el 27 de enero de 2022. Hernández logró reelegirse en la Presidencia de Honduras en el marco de un fraude electoral que provocó una crisis política sin precedentes a finales de 2017 y luego de influir en la Corte Suprema de Justicia que mediante un fallo inconstitucional dejó sin vigencia artículos pétreos que prohíben la reelección presidencial.

“Y si el próximo gobierno no continua con esta lucha las cosas empeoraron como nunca antes”, expresó Hernández, quien además hizo alusión a Dios y a la biblia, para dar un sentido de valores y principios de su personalidad y de su supuesto liderazgo en el combate del narcotráfico.

En su alocución reiteró además que las acusaciones en su contra provienen de falsos testimonios de narcotraficantes y que si “determinadas oficinas en Estados Unidos cometen el error de premiar a los narcotraficantes que dan falso testimonio en lugar de aumentar sus penas. Si ese error ocurre, entonces la batalla unificada que hemos llevado conjuntamente con nuestros aliados con el narcotráfico puede volverse insostenible”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here