Los hondureños están a pocos días para la celebración de Elecciones Internas y las féminas están listas para competir en los puestos de elección popular al Congreso Nacional y a las alcaldías del país en los diversos partidos políticos en la gesta electoral programada para el 14 de marzo del presente año 2021.
Estas compatriotas, siempre fueron marginadas en en el campo político nacional y fue hasta en el año 1957 que ejercieron el sufragio por primera vez, a través de la lucha organizada y la presión a los gobiernos para participar en las urnas y elegir las autoridades, a través del voto popular.
Mientras que en los países vecinos como: Nicaragua, Costa Rica y Panamá, tuvieron audaces mujeres que llegaron a las primeras magistraturas de sus países por mandato popular; sin embargo en Honduras falta mucho para que las hembras políticas obtengan ese privilegio.
Si evaluamos la participación de las mujeres en el Congreso Nacional hondureño asombra la disparidad entre los hombres y las féminas, para el caso en las elecciones de los años:
1997, nueve mujeres fueron diputadas.
2001, siete.
2005, veintiocho.
2013, cuarenta y dos y, en 2017, veintisiete ciudadanas ganaron esas curules en el poder legislativo.
Es insólito que de 128 diputados en un lapso de 20 años, solamente 113 mujeres han logrado ser diputadas en el parlamento hondureño; pero la disparidad continúa en las alcaldías del país, damas que ganaron alcaldías en elecciones de los años:
2001 veinticinco mujeres en 2005 veintisiete, en 2013 veintiuna y en el 2017 asumen al poder en las alcaldías hondureñas, treintaidós ciudadanas.
A pesar que las mujeres políticas hondureñas, cuentan con el apoyo de organizaciones feministas y algunas diputadas del legislativo y con una ley protectora como la Ley de Paridad y Alternancia,
la representación equitativa e igualitaria sigue siendo un desafío a nivel nacional e internacional, según expertos en este tema político.
El gobierno hondureño tiene la potestad y obligación de apoyar a las mujeres que bregan en política, no solamente en capacitación, sino en lo económico para que pueda seguir adelante ya que su liderazgo es fundamental para el desarrollo de la política, educación, economía, salud y justicia en su rol activo para trabajar contra la violencia política de las mujeres y para prevenirla.
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños. Salud líderesas políticas hondureñas.

Lic.Jose Antonio Maradiaga R.
Prensa Libre.
Periódico Digital.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here